Me sentía vacío,
mi felicidad había desaparecido;
un lugar en mi inexistente
mi ente se volvió inconsciente.
Sueño marchito,
lujuria de mi ser,
¿Quién desea ser el genio,
que muestre mi verdadero poder?
Más noche plena y oscura
que llena mi amargura.
Una sinfonía de desdicha sin pesar
es la carne de un viejo en el umbral.
Aquella calle marchita,
zonas oscuras donde las haya;
se encontraba mi frustración,
parte de un sueño de la gran ilusión.
Sueño marchito,
lujuria de mi ser,
¿Quién desea ser el genio,
que muestre mi verdadero poder?
Recovecos de mi mente,
allí donde los haya.
Quiero que esta noche cuente:
la soledad es el cuervo de mi ente.
Los recuerdos del pasado,
enterrados y olvidados;
incluso con aquella pala,
en el baúl se quedaron.
Sueño estancado,
lujuria del amanecer,
¿Quién desea ser el genio,
que me arrebate mi poder?
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