lunes, 22 de abril de 2013

Olvido

Ambiguo suspiro
del afable destino,
olvidas el pesar
de quejumbroso soñar.

Intento hago de olvidar
mas la dulce noche
me hace esperar.

¿Quién olvida tus ojos,
labios o rostro?
Todos actores de aquel drama
que me haces pasar.

Lluvia de estrellas
en un intento de olvido,
quedo bajo piedras
en pusilánime estallido.

Olvidarte he
para poder comprender.

sábado, 20 de abril de 2013

Pozo

Caída desbordante,
el pozo de la verdad,
piedras afiladas,
no hay agua al final,
daño causan estas
en caída del despertar.

Silencio, grito
se acerca el fin,
es el pozo sediento
de tu caída hasta el fin.

Afable

Afable momento
de gran reencuentro
Apasionados jugamos
y nos miramos,
dejamos al tiempo pasar
sabiendo ambos la verdad.

Llanto,
a lo lejano marcho,
vienes tras de mi
y me acoges
en tu mano.

Tus ojos marrones
me miran sin reprochar
y aun leve llanto
para que no caiga más.

miércoles, 17 de abril de 2013

Esna


Esna,
¿Por qué te abalanzas al dragón?
¿No ves que  requerirás a tu príncipe?
Puede que la bestia sea sumisa,
sólo en sueño y nada mas,
en ira entra, 
pues así recuerda todas las casas que quemó
y todos los tesoros que se llevó.

Atrapado

Te olvidaste,
sábado atrapado,
otra vez sin ti,
en un mundo agobiado.

Desespero por razón
y aspiro a tu corazón.
No calumnies con impiedad
pues no esta hecha mi razón de bondad.

martes, 16 de abril de 2013

Cadenas

Libera las cadenas de tu inconsciente,
no te ates a la sociedad,
libera tu realidad.
Consciente, eres el dibujo
de una soledad bifurcada.
Trastornas la verdad,
con ello me haces daño,
pero combatirte he
para recuperar de ti mi bondad.

Sueños

Tus sueños me alejan,
mis sueños te muestran,
tus frases me niegan,
las mías te imploran.
Eres cruel
con quien te anhela.
! Aléjate! No te volveré
a  mostrar a mi estado anímico.

lunes, 15 de abril de 2013

Desdichado

Cuan desdichado momento
el que no se ha de repetir.
Tus labios de arena,
se fundían con los míos
en un universo alterno
de constante sin vivir.

Mirada de ignorante,
tu rostro poseía,
vista desde el cielo,
tu ojos me envían,
razón desdichada,
de engañado cambio.
Gracias a tu razón,
por el camino de la imperfección,
pues aún caminas por el,
mas siempre te esperaré.

Momento

La luna,
en aquella noche,
abandonado me dejó,
escasas estrellas, apenas una,
en la cúpula celeste veló.

Sólo esta,
guardó el secreto,
instantes de silencio,
momentos de mirada,
cuando por hablas estabas,
parloteo nada más dabas.

Noche,
engañas a los incautos,
los reúnes en tus sucias manos,
y cuando más en ti confían,
los apresas y, cruelmente,
los dejas desnudos.

Sí, esa noche seguida,
una conversación lo cambia todo;
cuando aquella luz dada,
apenas palpable e impregnada,
de un golpe me envió, de nuevo,
a mi vida kafkiana.

Luctuoso momento,
de desesperación,
mientras yo proseguía
con mi dolor.
Haz lo que quieras,
pero no hagas sucumbir a mi razón.

sábado, 13 de abril de 2013

Fragancia

Tu, pasión embriagadora,
recorres el cálido lugar,
cual fragancia de aire,
esta cantar,
cantar del viento,
viento que camina sin cesar.
Sinuosa recorres la habitación,
y todo con ello, a pesar,
!me duele!,
Afligido caigo,
y con ira me levanto, esperar,
todo ello como Caribdis,
postrada entre los estrechos y ubicada en el mar.

Observar

Desde arriba a abajo observas,
miras mis ojos,
¿Qué observas?
Confinados los dos,
jamás revelarán nada.
No te confundas,
puedes yacer con la razón,
pero yaciste con la perversión.

viernes, 12 de abril de 2013

Cielo

Cielo,
ocultas tus secretos,
entre nubes,
blancas como espuma del mar,
mantienes a las eternas bacanales,
o, a las esotéricas acciones,
ellas, de cuyos actores
no quieres mostrar,
mantienes, pero a la vez observas,
te has convertido en un divino,
espera, mi plan va a funcionar,
mira ahora a mis secretos,
con mi escudo,
te haré petrificar cual Medusa.

Aún no

Tu boca,
otorgada por la elocuencia,
tu rostro,
fruto de la belleza,
tus manos,
vigor dado por la propia Venus,
ella te inculcó la fuerza,
necesaria para resistir la verdad.

Abre los ojos,
fragancias bucólicas,
ellas recorren la habitación,
tras las cortinas se ve luz;
tu, conjunto de deseos,
sigues postrado en el respaldo de la necedad.

Sociedad


Sociedad, destartalada,
ocultas con tu velo
a todo aquel
que no quieres mostrar.
!Qué infortunio!
Atacas a la verdad,
con ello,
sólo pretendes preservar,
conoces a tus integrantes,
y, cuando uno descubre algo,
que tu no quieres explicar,
lo coges, zarandeas,
ira recorre los surcos
de tu rostro y sosegada,
lo dejas, después de hacerlo callar.
Muestras tu cara de dicha,
nadie lo descubrirá,
pero sepas tu esto:
Jamás tu a mi harás silenciar.
Enfrentándome a ti me postro,
con fuerza espero la acometida,
por tu látigo, de fuego,
mi sangre ha de brotar.
Haces engaño de lo que ocultas,
siempre tus dientes negros,
sabes de qué,
sólo maltratar,
maltratar, con ira,
con agravio,
!mírame! A ti me enfrento.
Ahora, sólo te queda esperar.

Así creció

Tu barba no creció comúnmente,
dos palomas agarraron los primeros pelos,
dieron la vuelta al mundo y
cada punta la metieron por tu nariz,
esto mismo es lo que,
con tu perilla, hizo el colibrí,
la cogió y dando la vuelta al mundo,
recorrió la Antártida y Groenlandia,
metió esa punta en un orificio no más apropiado,
lo que más te desgata es que de puro placer dado,
cada día al sonarte esto o limpiarte aquello,
lo repites como un degenerado.

jueves, 11 de abril de 2013

Muestra

Tu rostro muestra tal perfección,
ojos fundidos,
rojos como la llama,
se esconden tras tu cabello,
cabello que bifurca alrededor de tu rostro,
tupido, reluciente, centelleante ante tu boca,
labios siempre plegados de sinuosa postura.

Felicidad surcan tus brazos,
estos agarrados al sentimiento de evitar,
pies anclados a la fuerza de sentir,
pecho descubierto a la bravura de un hecho no existente.

Manos,
mantenidas firmes ante el pesar de vivir,
alegre armonía,
vibrante conjunto,
sientes lo mismo que veo,
aquellos momentos ligados en el fuego de la imperfección.

Contraposición

Ilícita justicia,
infortunada felicidad,
ignorante conocer,
oscuro día,
el violento y sarcástico destino.

Ventana

Miro por la ventana,
recuerdo de la transparencia,
de una utopía "non nata";
ventana negra y opaca,
de cristal marchito,
cúbreme con tu oscura capa.

Diriges la mirada hacia ella,
el momento pasado,
sólo con dos confidentes,
vestidos ambos,
ropa enmarañada.

Melenas

Melenas,
tu cara del culo de un cíclope se engendró,
allí una verruga se crió,
naciste y lo primero que todo el mundo vio
fue aquella cesta,
que en tu barriga de marsupial estaba.
Todos saben para qué la usas,
comentan que de excrementos la llenas.
Ahora, humillado, mete la cabeza en esa cesta
y sal a correr, tu melena de liendres
será degollada por tus propios secuaces.

Parloteas,
 pero lo único que no sabes,
toda la zona tuya trasera se encuentra como Pompeya,
ya sabemos todos a lo que te das,
tu Vesubio no expulsa, sólo se estremece más y más,
tu culo explotará.

Trono

Lícita ignorancia,
óbice de mis deseos,
postrada en el trono
de la inocencia observas.
Miras a todo aquel
que se enfrenta a ti,
y los devoras,
 no permitiendo,
así nunca,
que toquen tus diáfanos tesoros.

Mirar

Lívido quedo cuando me miras,
libido no tengo cuando te miro,
no es cuestión de atracción
sino de congoja desesperación.

Lluvia

Llanto,
lágrimas derramadas,
de lluvia de fuego son,
destruyen todo a su paso,
con todo ello,
tus ojos permanecen impolutos.

Llanto imperecedero,
mira las cascadas del corazón,
te arrojaste en ellas sin conocer
ni dicha ni razón.

Roca

Permaneces en una roca,
tu pelo, movido por el viento,
hace que tu rostro se muestre
mitad sombrío, mitad claro
Aún esa roca te ancla,
!Date cuenta!
Me convierto en un toro
y rapto a mi Europa,
mostrándonos de miles de miradas,
poco afables.
¿Volamos sobre el agua
o caminamos por el mar?

Hielo negro

El hielo negro de tus ojos,
como dardos,
se lanzaron sobre mi,
mantenida mirada,
unos segundos y caída.
Eres mi Caronte,
acepta mi óbolo
y llévame contigo.

Indecisión

Tu pelo,
llama del purgatorio
de mi indecisión,
arriba o abajo.
¿Quién da el paso?
Posibilidad de caer
o quizás ganaré;
sólo incertidumbre,
¿Quién se arriesga para perder?

Amanecer

La luna balancea,
mirada, giro, silencio.
La estrella tintinea,
risa, vuelta, misterio.
El sol se ha puesto,
nada, esperanza nada más.

Tu

Sé que me miras,
a pesar de que pelos
te cubren el rostro,
tu mirada acecha aún
las rozadas mejillas.

Palabras sueltas,
frases fugaces,
siempre ellas complacientes
del secreto.

¿Por qué si tus miradas
y tus palabras dicen una cosa,
tus palabras lo rechazan?

miércoles, 10 de abril de 2013

Color

!Vamos!, deja de huir
sólo quiero conocer
¿Por qué de un lado a otro?
Me engañas, haces que
con un pie me apoye en uno
y con el restante en otro,
pero se claro,
mi mente desgastada pisotea
una y otra vez más
el color que pigmentan
aquellos caminos, date prisa,
puede que ambos pierdan su encanto.

Eres

¿Pero qué miras?
Esa cara de degenerado,
déjalo, ¿por qué molestas?
Gimes, escupes y babeas
como un ciego y poco cuerdo viejo
felándosela a un perro de deformado falo.

Arrogante, sólo tienes limpio una cosa,
esa es tu trasero,
sabes que te darán por detrás
y rábanos y berenjenas tragarás.

Descripción

Tu barba,
del pelo del culo de un mono formada;
tienes la piel de un armadillo;
tu cara mugrienta parece
pues los pies de un leprechaun
metidos en lodo,
y por si fuera poco mira tu pelo
de pedófilo y pendenciero.

Por último, tus ojos,
parece que has acudido a una pocilga,
bien poblada,
y les has metido tus pulgares
en ciertas zonas no aconsejadas,
impregnándote tus ojos
con lo que acompaña a tus dedos.

Agravio

¿Pero qué haces?
Pululas por los pasillos,
arrogante y apoyándote
en el bastón de la soberbia.
Miras hasta a las paredes con indignación.
Tu, de género aletargado,
de barba de culo de tejón,
mírate al espejo y observa.
Hasta a tu madre le dolerá.

¿Qué?

¿Pero qué dicen,
qué gritan,
por qué te atormentan?
Es la razón
y tu consciencia.
¿Por qué dañan
por qué sientes
por qué no lo intentas?
Es sólo tú
y tu inocencia.
Vamos, continua,
sabes el dolor,
conoces la opresión,
sino,
para siempre,
estarás en depresión.

Camino

Mira, enorme camino,
aún queda por caminar,
continuas,
pero te das cuenta de la dificultad,
muchos te acompañan,
huérfanos y mediocres camináis,
aún fuerza recorre tanto tus venas
como los bordes del camino,
pero mira,
parece que tu bastón camina sólo,
el que te dirige al borde de la destrucción,
pero ¿Por qué te caes?
¿No ves que el puede?
pero lo anhela,
sabes que es tu sustento,
mirada hacia adelante y hacia atrás,
largo transito,
penurias y penalidades nada más.

Fervor

Y espero con estupor
este fervor que conmigo llevo.
Espera ¿Qué es aquello?
Una leve risa,
acompañada de complaciente sonrisa.
Espera, ¿Por qué?
Una breve prueba,
esta me complace en la mirada.
Silencio, otro engaño,
incertidumbre, más deseo,
¿Pero a qué esperas?, te preguntan,
ellos no saben
pero sociedad,
tu eres a la vez mi enemiga y aliada.

Noche

Noche, consciente de mis deseos,
espera, ya vienes, aquí tu sales,
te miro, sabes mi secreto,
me conoces como mía propia.
Espero que,
no sólo de lo cognoscible seas consciente,
sino que lo veas y me resguardes
de las miradas de las cuevas sombrías.

Ojos

¿Por qué me miras con aquellos ojos,
marrones como los del fuego del averno?
Aún espiro por aquello que anhelo.

Die

De verdad crees que puedes mirar
como si de emperador te tratases,
a los demás por encima del hombro miras,
zoquete, burlón, espera
que se que lo que más te duele
más te gusta.
Tu risa oculta una mentira
que tras dos montañas se ocultan
crees que eres mejor
por lo que llevas en la cabeza, Dye,
pero no entiendes el chiste, Die.

¿Qué esperas?

¿Qué esperas?
Atormentas a unos y otros,
con tus injurias y tus falsas promesas,
mientes, gimes, te giras y ríes,
das tu espalda a aquellos
que alguna vez, entre clara luz,
te ayudaron.
Pero sigues con tus calumnias.
Ahora estas fuera,
yo, libre de infortunios,
deja de dañar a los demás
y de tu mundos haces una verdad
Espera, más te deseo la soledad.

Barco

Llego al mar de la incertidumbre
y de los recuerdos utópicos,
camino por la colina
y a lo lejos se vislumbra
un barco color satisfacción
que aún no ha zarpado
pues espera en la orilla
el barco de un sueño olvidado.
Esa colina por la que subo
y aún no te has dado cuenta.
Esa colina que ciega
y oculta,
¿Es incertidumbre
o sólo desconfianza?
El sueño anonadado de un barco no existente.