lunes, 15 de abril de 2013

Momento

La luna,
en aquella noche,
abandonado me dejó,
escasas estrellas, apenas una,
en la cúpula celeste veló.

Sólo esta,
guardó el secreto,
instantes de silencio,
momentos de mirada,
cuando por hablas estabas,
parloteo nada más dabas.

Noche,
engañas a los incautos,
los reúnes en tus sucias manos,
y cuando más en ti confían,
los apresas y, cruelmente,
los dejas desnudos.

Sí, esa noche seguida,
una conversación lo cambia todo;
cuando aquella luz dada,
apenas palpable e impregnada,
de un golpe me envió, de nuevo,
a mi vida kafkiana.

Luctuoso momento,
de desesperación,
mientras yo proseguía
con mi dolor.
Haz lo que quieras,
pero no hagas sucumbir a mi razón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario