Afable momento
de gran reencuentro
Apasionados jugamos
y nos miramos,
dejamos al tiempo pasar
sabiendo ambos la verdad.
Llanto,
a lo lejano marcho,
vienes tras de mi
y me acoges
en tu mano.
Tus ojos marrones
me miran sin reprochar
y aun leve llanto
para que no caiga más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario