jueves, 11 de abril de 2013

Tu

Sé que me miras,
a pesar de que pelos
te cubren el rostro,
tu mirada acecha aún
las rozadas mejillas.

Palabras sueltas,
frases fugaces,
siempre ellas complacientes
del secreto.

¿Por qué si tus miradas
y tus palabras dicen una cosa,
tus palabras lo rechazan?

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